*Eva Leticia Brito

Sin prejuicios y desvergonzado, me gusta cómo te muestras, cómo te das, todo tú. Tus curvas masculinas delinean un racimo de rosas cuyo perfume se derrama hasta mí. Tras la fortaleza de tus músculos circula poesía que acaricia mis sentidos. Desde la distancia eres cauteloso para no lastimar mis sentimientos; eres guardia de nuestro pacto de intimidad virtual; tu esencia no conoce la traición. Aun sabiendo imposible un encuentro presencial, te preocupan mis pensares y sentires.

El confinamiento radica en el Olimpo, donde nada impide la comunión del placer.

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